¡Hola a tod@s!
Parece que la cosa se va animando y vamos a tener la suerte de poder contar con un relato semanal de experiencias con animales de amigos amantes de los animales. ¡Gracias a todos por vuestra colaboración!
Y sin más preámbulos nos vamos con la historia de adopción de Gonnie…
“Goonie es un perro que no tuvo mucha suerte en su “vida anterior”, atropellado por no sabemos qué ni quién, abandonado y moribundo se lo encontraron en la cuneta de una carretera , como otros tantos animales, demasiados… A Goonie lo recogió la APAP ALCALÁ, tenía la cabeza del fémur de su pata derecha destrozada y su estado era muy preocupante, con los cuidados de los voluntarios de APAP, Goonie tras ser operado, salió adelante. No tiene cadera derecha, sus veterinarios se la quitaron para que pudiese andar, y anda, y mucho y sin cojear…
Goonie quedó traumatizado por su terrible experiencia, pasó a ser un “perro de terapia”, aquellos que necesitan rehabilitarse para poder seguir siendo lo que son, perros, la única manera que tienen de ser felices… Y los voluntarios de la APAP lo consiguieron...Goonie, salió adelante otra vez. Y llegó su oportunidad y fue adoptado, pero no resultó, Goonie, que tiene miedos y se bloquea en según qué situaciones de stress “no se adaptó a la familia” dijeron los adoptantes…pobre Goonie…y fue a parar a la protectora otra vez, apenas tenía año y medio y ya había vivido tantas cosas…
Fue a una casa de acogida, cada fin de semana Goonie se ponía guapo para que alguien se fijase en él, pero nadie… Era un poco cojo y pasaron muchos meses pidiendo una oportunidad y cuando su mami de acogida se lo iba a quedar, aparecimos nosotros… Telma, nuestra perrita había muerto por un enfermedad pancreática, y decidimos adoptar, contactamos con la APAP y nos presentaron varios perretes y Goonie nos llamó la atención, ese ojo derecho azul nos robó el corazón y después de pensarlo un poco (muy poco) decidimos quedárnoslo…Y él se “quedó” con nosotros… No hubo ni un solo problema de adaptación, miedoso en la calle, pero adorable, cariñoso y tremendamente hogareño, Goonie es sin duda, uno de los regalos más bonitos que la vida nos ha podido hacer…
Goonie hoy es un perro feliz, muy feliz, pero lo que él no sabe es lo felices que nos hace a nosotros cada día, esa es la gran capacidad que tienen estos seres, son capaces con solo una mirada de hacer feliz a una persona y ser la compañía más fiel y la amistad más pura que un ser humano pueda encontrar, porque lo dan todo a cambio de nada…”
Yo me he quedado sin palabras, ¿vosotros?
Ya sabéis, estamos deseando publicar historias tan bonitas como estas.





