Escrito por hotelesmascotas el 16/12/2011

Y aquí tenemos la última parte del artículo que Jorge E.Andreu nos escribió para ayudarnos a reaccionar ante enfrentamientos de nuestro perro con otros. Como habréis visto, Jorge nos ha explicado todo con mucha calma y detalle. ¡Gracias Jorge!

Habrá que leerlo todo dos o tres veces, asimilarlo y bien, y en caso de, llevarlo a la práctica.

Esta parte son unas reflexiones sobre el tema y todo lo que nos contó anteriormente. Con ellas os dejo.

REFLEXIONES

Para mí (me incluyo en la reflexión) y aunque esto suene duro (espero que no me malinterpretéis), la base de los problemas reside en la falta de conocimientos y desinformación o sabiduría popular que manejamos los propietarios al respecto de como es el perro ideal y como se tiene que comportar, dejando un poco de lado las necesidades psicológicas de nuestros perros para darle mayor importancia a lo que esperamos de ellos, les generamos mucha confusión con nuestro pensamiento cambiante, incluso delegamos la responsabilidad de sus comportamientos a ellos mismos sin preguntarnos si ¿descuidamos algún aspecto de su educación? ¿tenemos responsabilidad respecto a este tema? ¿nuestro perro lo estará pasando mal?, pero en cambio si pensamos que con los cuidados básicos, agua, comida, paseo y que esté limpito es suficiente. Pensamos que hemos hecho lo que estaba en nuestra mano y que ya no podemos hacer más por que ¡no nos entiende!. Pensamos que él tiene la culpa de su comportamiento y nos lo hace pasar muy mal, ¡es un perro tonto que se porta mal!.

Por favor, espero que lo tomemos como una crítica constructiva pero ¡todo esto pensamos los humanos! (grandes egoístas), desde nuestro punto de vista humano, desde nuestra imagen de Perro Ideal, con nuestra gran inteligencia sentados en nuestro gran sofá, con nuestras leyes humanas aplicadas a perros (fantásticas e ideales para ellos. Ja ja). Viven en nuestro mundo humano cambiante y loco, y nosotros no llegamos a empatizar con nuestro perro de una forma entregada, verdadera y justa. Los antepasados del perro que esta a tu lado, lo estuvieron al lado de tus antepasados. Llevan miles de años conviviendo con nosotros. Gracias a su cooperación en la caza, cuidado de rebaños, guarda, etc., el ser humano evolucionó y creció. Es el animal que mejor se comunica con nosotros, se esfuerzan todos los días por estar cerca de nosotros, observarnos, comprendernos. Pero aun con todo esto el perro es usado e incomprendido por nosotros. Igual los tenemos en un altar, que los bajamos a los infiernos porque pensamos que no nos entienden.

Jorge E.Andreu

¡Esto puede cambiar! no está en las manos del perro este cambio, está en nuestras manos, de nosotros depende que nuestra relación mejore. Existen multitud de estudios científicos sobre los perros, su comportamiento, su educación, revistas especializadas, libros fantásticos, algunos programas de mascotas muy bien dirigidos, programas de radio, etc. y por si esto fuera poco hay muchos veterinarios, educadores caninos, etólogos, adiestradores, etc. Profesionales cualificados y bien formados en la mayoría de provincias de España, que estarán encantados de poder ayudarte en la convivencia con tu perro.

Espero haber podido aportar en algún sentido algo positivo para mejorar la comunicación y la convivencia con nuestros perros.

Un saludo.
Jorge E. Andreu”

¿Qué os ha parecido el artículo? ¿Tenéis alguna duda sobre vuestros peludos? Enviádnoslas a carmen@seadmitenmascotas.com y entre todos trataremos el tema para aprender sobre ello.

Escrito por hotelesmascotas el 13/12/2011

Holaaaaaaaaaaaaaaaa

¿Cómo va la semana? ¿Ha empezado bien? Hoy es martes y 13, esperemos que hoy nadie tenga ningún susto… :)

Os dejo con la tercera parte del artículo de Jorge sobre los encuentros entre perros. Ahora vamos a pasar a la parte de qué hacer si ese encuentro se convierte en un conflicto. ¡No os lo perdáis!

 

QUE HACER SI EXISTE TENSIÓN, DISCUSIÓN O PELEA ENTRE PERROS

Como ya hay un post  “Consejos si tu peludo se mete en una pelea” publicado en seadmitenmascotas que es muy correcto, voy a dar algunos consejos que puedan servir para hacer dicho artículo un poco más completo. 

Este tema para mí es “Muy crítico”, lo trato desde la seriedad y el respeto de conocer las consecuencias que pueden producirse en estas situaciones y espero lo mismo de quien sea susceptible de que le pueda interesar. Soy consciente de que estas informaciones tal vez serán utilizadas por los propietarios. Toda persona que intervenga en este tipo de situaciones debe saber que no hay fórmulas secretas, ni mágicas y aunque se den situaciones controladas por profesionales que minimicen muchísimo los riesgos de accidente, a la hora de intervenir, nadie está exento de que pueda recibir una mordida (incluso de su perro). Pero teniendo en cuenta, que se les pueden dar a los propietarios en cualquier momento, no está de más exponer unos protocolos de actuación que puedan ayudar a la hora de manejar el conflicto.

 Existen momentos críticos donde la distancia de los perros es mínima con contacto pleno y las probabilidades de que ocurra algún tipo de problema entre ellos, es mayor. Aunque este tipo de situaciones crean en nosotros un estado de alerta quizás algún consejo extrañe a los lectores, sobre la actitud que debe tomar el propietario, ya que entre ellos, no hay intervenciones precipitadas, correcciones o castigos fuera de lugar e innecesarios.

Tensión.

Cuando hayan perros sueltos (sobre todo si no se conocen).

- En el momento que observéis alguna tensión (intento de monta, movimientos altivos, algún gruñido, etc.), ¡mantened la calma!, apartaos de los perros dándoles el costado (ignorar) y actuad como si no fuera con vosotros ese asunto (por supuesto, mirad por el rabillo del ojo), no les habléis o gritéis.

- Cualquier cercanía, palabra, gesto de corrección o intervención precipitada por parte de alguno de los propietarios, puede provocar una reacción agresiva en el conflicto (que seguramente se pueda resolver por sí mismo sin nuestra intervención). Los perros puede interpretarlo tanto como un refuerzo a su comportamiento (si es tu perro) o como una amenaza (si es el otro perro).

Aunque esto os suene raro, dejad que lo resuelvan por si mismos (como hemos dicho antes disponen de mecanismos para ello). La intervención por nuestra parte en asuntos que solo conciernen a ellos, no hará más que dejar sin resolver la situación entre ellos y seguramente quieran resolverla en otro momento.

- Si se resuelve de manera amistosa (podréis observar varias señales de calma o apaciguamiento), seguid con normalidad, felicitad al perro cuando vuelva a vosotros por haber gestionado bien la situación “muy bien” “buen chico”, pero seguid observando e intentando mantener la calma.

- Si no se resuelve la tensión entre ellos, derivará en discusión.
Discusión.

Si se llega a este punto.

Debemos seguir con el plan anterior, mantened la calma, mantenerse al margen, no gritar, ignorad dando el costado, etc. (pero siempre preparados por si tenéis que intervenir).

- Aquí observaréis movimientos ritualizados para mostrar la fuerza aparente e imponerse sin tener que llegar a pelearse seriamente como mucho ruido, gruñidos cavernarios, movimientos con giros interponiendo su trasero, revolcones e imposición corporal intentando aplastar al otro perro, encararse a dos patas enseñando los dientes y lanzando dentelladas al aire (sin llegar a morder), etc. Con estos mecanismos o rituales que utilizan, lo más normal es que resuelvan la situación en unos pocos segundos, sin llegar a recibir ni un solo mordisco (tened en cuenta que si un perro quiere morder, ¡muerde!).

- Hay ocasiones donde uno se impone (sin abusar) y el otro acepta la situación (sin mostrarse como amenaza) intentando no volver a discutir (mostrando señales de calma o apaciguamiento). En ocasiones después de la discusión no hay uno que se imponga ni se someta pero, mostrarán dichas señales de calma o apaciguamiento manteniendo la paz y el respeto al otro (no les interesa a ninguno de los dos continuar).

- Recordad que intervenir precipitadamente puede ser motivo de refuerzo o amenaza y podemos empeorar la situación. Considerar el factor humano y su intervención es importante para el desarrollo, el aprendizaje y la gestión emocional de la situación.

- Si se resuelve la discusión seguramente los perros sigan excitados, intentad llamar su atención (se puede felicitar pero, aconsejo no hacerlo dado que aun estará muy excitado y sin darnos cuenta podemos reforzar un estado de ánimo o actitud que no nos interese en el futuro), intentad ser lo más neutros posibles, atadlos con la correa y separadlos durante un buen rato (hasta que los veáis tranquilos y relajados), si más tarde volviera a suceder, intentad actuar de la misma forma y que no vuelvan a tener contacto físico (visual si, si no le excita demasiado) durante el encuentro en el parque, podéis hacer algún trabajo de obediencia como sentado, tumbado, etc. y así estará en presencia del otro perro pero canalizaréis su atención en una correcta dirección cambiándole el chip.

- Si vuestro perro no se llega a pelear, pero observáis en él discusiones con otros perros (a menudo), buscad consejo de un profesional que os pueda asesorar y ayudar, para que este comportamiento, no vaya a más.

- Si no se resuelve la discusión entre ellos, derivará en pelea”