Escrito por hotelesmascotas el 06/12/2011

Seguimos con el artículo de Jorge E.Andreu sobre el comportamiento entre perros. No os lo perdáis que no tiene desperdicio.

“Con esto quiero decir, que los perros sienten curiosidad innata por sus congéneres y por su entorno (no es natural no sentir curiosidad entre perros). Un perro equilibrado siempre valorará y tendrá en cuenta su supervivencia y la del grupo, y las consecuencias que implica el tener una pelea (gasto de energía, heridas que impidan desplazarse o buscar alimento, perdida de un miembro del grupo, debilitar el grupo, etc.), por lo que preferirá no llegar a estos extremos usando mecanismos como, movimientos ritualizados que realizan para evaluar la fuerza aparente de los dos oponentes, gruñidos, mucho ruido, enfrentamiento directo levantando las patas delanteras, empujar, lanzar dentelladas al aire, etc. sin tener que llegar a un conflicto de consecuencias incalculables, pero claro, el hecho de que esto llegue a suceder ya es indicativo de que existe algún problema entre ellos de mala gestión emocional, falta de comunicación, estrés, rivalidad, etc. y que se utilicen dichos mecanismos (que suelen funcionar), no garantiza que un perro equilibrado se vea en la obligación de llegar a esos extremos.

Teniendo en cuenta como funcionan y el comportamiento, que en teoría realizaría un perro equilibrado, los propietarios que tengan problemas en este aspecto se preguntarán ¿por qué tiene estos comportamientos que no deseo? y la respuesta no puede sólo ser la conclusión más rápida y extendida a la que llegan los propietarios: “Mi perro es dominante”. Conclusión seguramente poco probada ni estudiada (desde mi punto de vista y de muchos de los adiestradores y etólogos de fama internacional) y aunque sí es verdad que un problema entre perros puede darse debido a la agresividad dominante – jerárquica, esto no quiere decir que todos los problemas de comportamiento hacia otros perros sean por agresividad, ni que todas las agresividades sean dominante – jerárquica.

Bajo la apariencia de un comportamiento puede existir uno o varios motivos, y la mayoría están directamente vinculados con la gestión de las emociones y éstas a su vez se desarrollarán de una u otra manera dependiendo (como comento antes) de las experiencias y el uso del lenguaje canino, es decir “Socialización canina”, aunque para ser exactos pueden existir problemas“Patológicos” que no respondan dentro del marco de la “Socialización canina” y que se deberán abordar utilizando apoyo veterinario. Por supuesto también tendremos que tener en cuenta las intervenciones por parte humana que suelen condicionar mucho el comportamiento del perro.

Resumiendo, como veis la mayoría de los problemas de conducta en relación a otros perros, pueden ser: por estrésinseguridadestraumasfalta de comunicaciónfalta de experienciaspobre dominio del lenguaje caninorefuerzos inconscientes por parte de los propietariosdiferentes tipos de agresividades. La dominancia como única conclusión, pienso que es precipitada, aunque no descartada, suele ser el “Cajón” donde meten todos los desastres y es la excusa perfecta para el abuso y maltrato.”

La prevención de estos comportamientos pasa por socializar y educar al perro desde cachorro utilizando métodos positivos. Éstos se pueden comenzar a educar en convivencia con familia desde las 7 ú 8 semanas de vida, por supuesto hay que obtener la mayor información posible al respecto (recomiendo “Un Cachorro en Casa” del Dr. Ian Dunbar). Si existe un momento preciso y adecuado en la vida de un perro, donde los propietarios debemos influir para prevenir futuros comportamientos desagradables, es en los periodos de crecimiento físico y mental pero, para ello será necesario recopilar información para conocerlos o ponerse en contacto con algún profesional que os pueda asesorar correctamente, ya que algunos de estos periodos se deben tratar con suma delicadeza para no cometer errores de base. Casi todos los educadores caninos, adiestradores, etc. suelen ofrecer dentro de sus servicios “clases para cachorros” o “cursos de pre-adiestramiento para cachorros”, donde con total seguridad aprenderéis muchísimo sobre ellos.  

La solución de estos comportamientos cuando el perro es adulto pasa también por socializar y educar, pero si las situaciones son demasiado tensas se tendrá que realizar algún trabajo demodificación de conducta, y se requerirá la intervención de un profesional, que utilizará el método y técnicas más adecuadas dependiendo de las causas del problema (evitación, extinción, desensibilización, reasociación, etc.).  

La soluciones no se deben abordar por un propietario utilizando “sabiduría popular”, sin apoyo, esperando demasiado tiempo a que se resuelva por si solo o dando por perdida la partida. Como ejemplo de soluciones que adoptan los propietarios por si mismos, expondré el caso de miles de perros que de jóvenes o en periodos de socialización, en un momento dado durante los juegos con otros perros en el parque y debido a la excitación del propio juego (jugando a luchar) comenzaron a mostrarse autoritarios, a medirse o comportarse de alguna manera la cual los propietarios interpretaron que se podían a hacer daño, e intervinieron separando y alejando a los jovenzuelos.

Esto es correcto, pero muchos propietarios ante este tipo de situaciones evitan el contacto con determinados perros y muy comúnmente por presiones sociales tipo “me miran mal los dueños de los otros perros”“evitan que sus perros jueguen con el mío” (deberíamos ser más solidarios con los demás) influyen notablemente en el hecho de comenzar a evitar el contacto con otros perros y sus dueños. Evitando su mal trago (comprensible), pero aunque la “evitación” es una técnica utilizada en modificación de conducta, si se mantiene demasiado tiempo el perro no práctica los encuentros creándole una laguna en la comunicación con otros perros, esto genera una defectuosa gestión emocional, (inseguridad, no sabe que tiene que hacer, no lo ha practicado, etc.) en futuros acercamientos a otros perros (incluso a muchos metros de distancia) y produce altos niveles de estrés.

Este estrés provoca diferentes comportamientos tales como señales de alerta defensivas u ofensivas, ladridos, vocalizaciones, ansiedad generalizada hacia el estímulo (otro perro), etc. que a su vez también provoca en el propietario un estado de alerta y estrés ante la situación, causando un efecto de retroalimentación. Con lo que el propietario incomodo y estresado (seguramente el otro propietario también), evita el acercamiento, casi con total seguridad se aleje y en ese preciso momento el estímulo que provoca tanta excitación desaparece calmándose perro y propietario, “Ya estamos a salvo”, pronto el perro aprende por si mismo que ante un estímulo que le provoca excitación (aunque esté a muchos metros de distancia) si se pone como una fiera, consigue hacerlo desaparecer o salir de la situación, autocomfirmándose el comportamiento ya que no se llega a producir el encuentro.

Cuando se practica este comportamiento en el tiempo, aumenta la agresividad aparentemente y disminuye el tiempo de reacción ante el estímulo convirtiéndolo en un comportamiento aprendido-impulsivo. Dejando de utilizar su olfato ni los procesos cognitivos que le podrían permitir darse cuenta de que, ¡no todos los perros son una amenaza!.

Este es un ejemplo del efecto contrario al que pretende el propietario cuando decide resolver por sí mismo, sin asesoramiento. Como este ejemplo, hay muchos otros que tienen que ver con comportamientos no deseables y el refuerzo (de manera inconsciente) de los propietarios.

Casos como este tienen solución sin tener que llegar a pasar una vida paseando en situación de alertasin tener que realizar castigos sistemáticos, regalando o abandonando a nuestro perro. “


Escrito por hotelesmascotas el 05/12/2011

A raíz de un post publicado hace unas semanas sobre las peleas entre perros, surgieron dudas y preguntas sobre el tema. No pareció muy interesante que un profesional nos hablase del tema y aclarase nuestras dudas.

Se lo comentamos directamente a Jorge E.Andreu y no dudó ni un momento en coger el portátil y hablamos sobre ello. ¡Gracias Jorge!

Como el tema es importante y Jorge quería informarnos al máximos, nos mandó un súper email que voy a fragmentar para ir asimilando poco a poco todo lo que nos cuenta.

Os dejo con la primera parte:

“¡Hola a todos! Mi nombre es Jorge E. Andreu, soy educador canino de GoodCan en Valencia y estoy encantado que, desde el blog de seadmitenmascotas, me hayan pedido opinión sobre un post relacionado con “Consejos si tu peludo se mete en una pelea”. Espero humildemente, poder aportar, algo si no nuevo, positivo para quien lo quiera utilizar.

  •  EL COMPORTAMIENTO CANINO EN LOS ENCUENTROS ENTRE PERROS.

Este tema, desde mi punto de vista es “muy delicado”, porque cuando existe un verdadero problema, éste se debe abordar lo antes posible buscando información y pidiendo ayuda de un profesional (es mi recomendación) que os pueda dar unas bases para solucionar el problema concreto (cada perro es un mundo, existen diferentes problemas bajo estos comportamientos y no todos los problemas se resuelven del mismo modo o misma técnica). Lo que aquí leerás no se debe de tomar como solución a los problemas, ya que sólo un profesional podrá dar un diagnóstico correcto del comportamiento de un perro. Este diagnóstico sólo lo podrá realizar a partir de obtener la máxima información posible de la rutina diaria del perro, del entorno donde vive y realizando una observación en situación real. Un profesional tiene los conocimientos teóricos, pero siempre necesitará observar el comportamiento, el lenguaje utilizado, nivel de estrés, etc., para dar un diagnóstico y una solución adecuada. El profesional expondrá al perro ante una situación controlada donde el perro realice dicho comportamiento (sin peligro) obteniendo la información necesaria para poder diagnosticar. Dicho esto, espero que este artículo no sirva para diagnosticar, pero pueda servir para orientar y poder tomar la decisión más adecuada para el propietario y su perro.

¿Cómo es el comportamiento canino? ¿por qué mi perro se comporta así? ¿cuáles son las causas de estos comportamientos?. Estas son preguntas que nos debemos hacer los propietarios. Los propietarios que tienen este tipo de problemas suelen intentar solucionarlo por ellos mismos, en ocasiones por culpa del desconocimiento, las posturas que se adoptan ante los problemas desembocan en soluciones drásticas, como pueden ser, apartar al perro de cualquier contacto con otros perros por miedo a situaciones que no se controlan (comprensible), castigar sistemáticamente dichas situaciones (frustrante), regalar al perro o abandonarlo (irresponsable). Es decir todo lo contrario de lo que se pretendía (pasear, jugar con otros perros, divertirse y darles mucho cariño, etc.) al adoptar o adquirir ese precioso cachorro, que ahora se ha convertido en un problema.

Entiendo necesario poner sobre la mesa, toda la información que me sea posible, para que los propietarios adopten otras posturas a la hora de abordar estos problemas. Posturas como, “entender que les ocurre a sus perros”, “informarse de los métodos más adecuados o pedir ayuda a profesionales” y “responsabilizarse de la elección tomada al comprar o adoptar un cachorro”.

Mi intención, es explicar “cómo se comportan los perros”, dar a entender a los propietarios ¿por qué? se están comportando así y que conozcan cuales son las posibles causas que han derivado a estos comportamientos.

En los encuentros entre perros (sobre todo entre los que no se conocen) a nivel fisiológico, suele existir o generar cierto nivel de excitación, debido a la emoción creada por la presencia de otro perro. Dependiendo de como gestionen sus emociones cada perro, derivará en diferentes comportamientos y estos comportamientos a su vez, pueden ir derivando o cambiando, dependiendo de la lectura que cada perro tome en el desarrollo del encuentro.

Lo que podéis hacer en los encuentros, es “observar como se comporta tu perro” (el comportamiento del otro perro también, si es posible), lo normal es que el ritual de acercamiento se realice entre ellos, utilizando el “lenguaje canino”, comenzando una conversación en la distancia a través del señales visuales y en ocasiones acompañadas de sonidos, hasta llegar a una distancia más corta (crítica), donde seguramente llegarán al contacto, empleando movimientos ritualizados como: girando en círculos, oliéndose los traseros, oliéndose los cuellos, etc.

La utilización del olfato (desde el principio) en el desarrollo del encuentro, es de suma importancia, ya que a través de él, recogen información que les puede ser importante. El olfato, está directamente conectado con las emociones y el archivo de recuerdos. El gesto de oler también sirve para mostrar una ocupación y despreocupación, es un gesto no amenazante, ayuda con el lenguaje, sirve como señal de calma. Estas señales de calma o lenguaje que emiten los perros, las podemos utilizar los humano para comunicarnos con ellos, siendo de gran ayuda para nosotros el estudio y observación de dicho lenguaje, recomiendo leer “El Lenguaje de los Perros” Señales de Calma de Turid Rugaas y “Manual de Comportamiento Canino” de Roger Abrantes.

En este cruce de señales cada uno de los perros mostrará y leerá en el otro las intenciones, el estatus social, los estados de ánimo, etc. Dependiendo de la “experiencia” y el dominio del “lenguaje canino” por parte de cada perro, los encuentros pueden llegar a desarrollarse de una manera normal y amistosa o desembocar en situaciones críticas y comportamientos no deseables (para los humanos). Evidentemente las cosas no son blanco o negro y entre estos dos extremos, caben diferentes situaciones y comportamientos, sin dejar de tener en cuenta la intervención humana (que en demasiadas ocasiones es motivo de la discordia entre perros).

Los perros son extremadamente sociales (su naturaleza les empuja a conocer a otros perros), son animales gregarios, viven en ordenes jerárquicos (cuando están en manada), pueden convivir una manada canina o familia humana (digo esto, porque hoy en día el modelo de convivencia del perro es vivir dentro de una familia humana). Lo natural en ellos es obtener información (a través de los sentidos) de su entorno más inmediato, necesitan estar relacionados con el entorno para tener un buen equilibrio emocional, conocer todo lo que sucede cerca, si hay alguna perrita en celo, caza o comida, experiencias divertidas, peligros, etc., es innato en ellos, su supervivencia depende de detectar los diferentes cambios que se producen en su entorno

…”

Estad atentos, en breves, ¡la segunda parte del post!