Escrito por hotelesmascotas el 13/12/2011

Holaaaaaaaaaaaaaaaa

¿Cómo va la semana? ¿Ha empezado bien? Hoy es martes y 13, esperemos que hoy nadie tenga ningún susto… :)

Os dejo con la tercera parte del artículo de Jorge sobre los encuentros entre perros. Ahora vamos a pasar a la parte de qué hacer si ese encuentro se convierte en un conflicto. ¡No os lo perdáis!

 

QUE HACER SI EXISTE TENSIÓN, DISCUSIÓN O PELEA ENTRE PERROS

Como ya hay un post  “Consejos si tu peludo se mete en una pelea” publicado en seadmitenmascotas que es muy correcto, voy a dar algunos consejos que puedan servir para hacer dicho artículo un poco más completo. 

Este tema para mí es “Muy crítico”, lo trato desde la seriedad y el respeto de conocer las consecuencias que pueden producirse en estas situaciones y espero lo mismo de quien sea susceptible de que le pueda interesar. Soy consciente de que estas informaciones tal vez serán utilizadas por los propietarios. Toda persona que intervenga en este tipo de situaciones debe saber que no hay fórmulas secretas, ni mágicas y aunque se den situaciones controladas por profesionales que minimicen muchísimo los riesgos de accidente, a la hora de intervenir, nadie está exento de que pueda recibir una mordida (incluso de su perro). Pero teniendo en cuenta, que se les pueden dar a los propietarios en cualquier momento, no está de más exponer unos protocolos de actuación que puedan ayudar a la hora de manejar el conflicto.

 Existen momentos críticos donde la distancia de los perros es mínima con contacto pleno y las probabilidades de que ocurra algún tipo de problema entre ellos, es mayor. Aunque este tipo de situaciones crean en nosotros un estado de alerta quizás algún consejo extrañe a los lectores, sobre la actitud que debe tomar el propietario, ya que entre ellos, no hay intervenciones precipitadas, correcciones o castigos fuera de lugar e innecesarios.

Tensión.

Cuando hayan perros sueltos (sobre todo si no se conocen).

- En el momento que observéis alguna tensión (intento de monta, movimientos altivos, algún gruñido, etc.), ¡mantened la calma!, apartaos de los perros dándoles el costado (ignorar) y actuad como si no fuera con vosotros ese asunto (por supuesto, mirad por el rabillo del ojo), no les habléis o gritéis.

- Cualquier cercanía, palabra, gesto de corrección o intervención precipitada por parte de alguno de los propietarios, puede provocar una reacción agresiva en el conflicto (que seguramente se pueda resolver por sí mismo sin nuestra intervención). Los perros puede interpretarlo tanto como un refuerzo a su comportamiento (si es tu perro) o como una amenaza (si es el otro perro).

Aunque esto os suene raro, dejad que lo resuelvan por si mismos (como hemos dicho antes disponen de mecanismos para ello). La intervención por nuestra parte en asuntos que solo conciernen a ellos, no hará más que dejar sin resolver la situación entre ellos y seguramente quieran resolverla en otro momento.

- Si se resuelve de manera amistosa (podréis observar varias señales de calma o apaciguamiento), seguid con normalidad, felicitad al perro cuando vuelva a vosotros por haber gestionado bien la situación “muy bien” “buen chico”, pero seguid observando e intentando mantener la calma.

- Si no se resuelve la tensión entre ellos, derivará en discusión.
Discusión.

Si se llega a este punto.

Debemos seguir con el plan anterior, mantened la calma, mantenerse al margen, no gritar, ignorad dando el costado, etc. (pero siempre preparados por si tenéis que intervenir).

- Aquí observaréis movimientos ritualizados para mostrar la fuerza aparente e imponerse sin tener que llegar a pelearse seriamente como mucho ruido, gruñidos cavernarios, movimientos con giros interponiendo su trasero, revolcones e imposición corporal intentando aplastar al otro perro, encararse a dos patas enseñando los dientes y lanzando dentelladas al aire (sin llegar a morder), etc. Con estos mecanismos o rituales que utilizan, lo más normal es que resuelvan la situación en unos pocos segundos, sin llegar a recibir ni un solo mordisco (tened en cuenta que si un perro quiere morder, ¡muerde!).

- Hay ocasiones donde uno se impone (sin abusar) y el otro acepta la situación (sin mostrarse como amenaza) intentando no volver a discutir (mostrando señales de calma o apaciguamiento). En ocasiones después de la discusión no hay uno que se imponga ni se someta pero, mostrarán dichas señales de calma o apaciguamiento manteniendo la paz y el respeto al otro (no les interesa a ninguno de los dos continuar).

- Recordad que intervenir precipitadamente puede ser motivo de refuerzo o amenaza y podemos empeorar la situación. Considerar el factor humano y su intervención es importante para el desarrollo, el aprendizaje y la gestión emocional de la situación.

- Si se resuelve la discusión seguramente los perros sigan excitados, intentad llamar su atención (se puede felicitar pero, aconsejo no hacerlo dado que aun estará muy excitado y sin darnos cuenta podemos reforzar un estado de ánimo o actitud que no nos interese en el futuro), intentad ser lo más neutros posibles, atadlos con la correa y separadlos durante un buen rato (hasta que los veáis tranquilos y relajados), si más tarde volviera a suceder, intentad actuar de la misma forma y que no vuelvan a tener contacto físico (visual si, si no le excita demasiado) durante el encuentro en el parque, podéis hacer algún trabajo de obediencia como sentado, tumbado, etc. y así estará en presencia del otro perro pero canalizaréis su atención en una correcta dirección cambiándole el chip.

- Si vuestro perro no se llega a pelear, pero observáis en él discusiones con otros perros (a menudo), buscad consejo de un profesional que os pueda asesorar y ayudar, para que este comportamiento, no vaya a más.

- Si no se resuelve la discusión entre ellos, derivará en pelea”

 

 

 

 

Escrito por hotelesmascotas el 14/11/2011

Hoy de lo que vamos a hablar es algo o que os ha pasado a muchos, o que nos puede pasar cualquier día, y no viene nada mal saber cómo actuar o tener un patrón en mente para reaccionar rápido.

Situación: nuestro peludo está metido en una pelea, por el motivo que sea. ¿Qué debemos hacer?

    • Mantén la calma
    • . Los nervios no son nada buenos en este tipo de situaciones y tu perro no debe percibirlos, empeoraría todo. Sé que es difícil, pero

hay que intentarlo

    al menos.

  • Obvio, pero bueno, no viene mal recordarlo. No pegues gritos ni menos te lances a pegar a los contrincantes de tu perro. Sólo conseguirías que agresividad del momento fuese a más.
  • Nunca agarres a tu peludo por el collar. Si está inmerso en la pelea, puede no darse cuenta de que eres tú el que lo está haciendo, y te cae un buen mordisco.
  • Busca la ayuda de otra persona que no tenga miedo. Coged cada uno a cada perro por las patas de atrás y obligadles a que caminen hacia atrás. Si estás solo y te armas de valor, debes hacer esto con el perro dominante.
  • Distingue bien si se trata de una pelea de “aquí mando yo”. En ese caso no intervengas, es sólo una forma de marcar territorio.
  • Muéstrate siempre seguro y firme ante ellos. No pueden sentir en ningún momento que tienes miedo, sino perderías toda tu autoridad.

Bueno, espero que no tengáis nunca que pasar por esta desagradable situación, pero si es así, vale más estar preparado.

¿A ti te ha ocurrido alguna vez? Si es así, si quieres contárnoslo, en seadmitenmascotas estamos encantados de oirte.